Editorial Agua, Hoy y Mañana – Abril 2017

Hubo una época de usar y tirar. De desechar lo que ya se había ocupado sin preocuparse más a dónde iba.
Sin embargo, aquellos residuos no desaparecieron por arte de magia. Se volvieron islas de plástico que ahora flotan en el mar. Se volvieron aguas contaminadas que no pueden usarse para riego, se volvieron tiraderos que emiten gases tóxicos.

Ahora, la tarea que tenemos es limpiar nuestras ciudades y territorios de todos estos residuos. Recuperar los recursos que no son renovables. Y, además, aprender a aprovechar las materias primas.

La tecnología con la que contamos nos permite hacerlo. Desarrollar productos y procedimientos que nos ayudan a obtener aguas cristalinas, fertilizantes y energía de las aguas residuales. También, limpiar los océanos y frenar su contaminación.

La economía circular encaja perfectamente en esta nueva dinámica. El obtener valor de lo que otros desechan, para convertirlo en materia prima, era algo impensable hace años.

Hielo granizado para limpiar las tuberías

¿Sabías que el hielo tiene propiedades abrasivas naturales? SUEZ aprovechó esto para desarrollar una tecnología que permite remover sedimentos y cuerpos extraños en las tuberías, especialmente sales cristalizadas, sólidos disueltos, legionella (bacterias Gram negativas agrupadas, con forma de bacilo) y biofilm (población de microbios asociada a una superficie). Esta tecnología se conoce como Ice Pigging. Y fue aún más allá, con la creación del AQL500, una máquina especialmente diseñada para las fábricas, que puede usarse para limpiar las tuberías y mejorar la recuperación del producto en las líneas de proceso, incluso en aquellas que suelen ser consideradas como no “rascables”. ¿Cómo se hace? Se introduce el hielo en la tubería, usando una mezcla de agua potable y un aditivo que funciona como depresor del punto de congelación. Se forma un tapón y este arrastra los sedimentos y depósitos. La máquina funciona de forma continua y es capaz de suministrar hielo cuando se requiera, para eliminar los restos de productos líquidos y alimenticios. ¿Qué ventajas resaltan? La rapidez y la economía del procedimiento. El Ice Pigging puede recuperar un 90% del producto, comparado con el uso tradicional de agua, que alcanza un 40%. Además, es un proceso eficiente y respetuoso con el medio ambiente. Puedes ver su funcionamiento aquí: https://youtu.be/83ViZaXFhFk https://www.youtube.com/watch?v=s1ne2ECkzfw

Innovaciones en la desalinización

Convertir el agua de mar en potable es un concepto sumamente antiguo, que tomó relevancia en la década de los años 50. Durante los años 60, surgieron diferentes métodos para retirar la sal del agua de mar y volverla dulce (pasar de las 35,000 ppm de sal en el agua de mar a menos de 1,000 ppm en el agua dulce), de los cuales, la ósmosis inversa ha sido el más utilizado.

En México y el mundo, se llevan a cabo investigaciones para mejorar este procedimiento. Por ejemplo, en la Universidad Autónoma de Yucatán, el Profesor – investigador Jorge Antonio Lechuga Andrade, desarrolló un filtro tipo centrífugo, que tiene membranas en forma de hélice, con lo que se reducen costos energéticos y económicos. Esta variación está en la fase de desarrollo de prototipo a baja escala.

Por otra parte, un grupo de investigadores de la Universidad de Manchester ha desarrollado unas membranas de óxido de grafeno que, al entrar en contacto con el agua, logran adaptarse a las sales minerales más pequeñas para tamizarlas, lo que lo muestra el potencial de este material para efectos de desalinización.

Fuentes:
http://noticiasdelaciencia.com/not/6555/patentan-un-proceso-para-potabilizar-el-agua-de-mar-a-menor-costo/
http://es.gizmodo.com/el-ultimo-milagro-del-grafeno-convertir-el-agua-de-mar-1793967396
https://www.youtube.com/watch?v=d0jdlhNCgc4

Recolección fluvial de residuos urbanos

El diciembre del año pasado, se lanzó River’Tri, un esfuerzo conjunto de SUEZ, Grand Lyon, Voies navigables de France y la Compañía Nacional de Rhône, el primer centro de reciclaje fluvial del centro de la ciudad en Francia.

La solución surge debido a que, para muchos ciudadanos sin automóvil, es difícil llegar a un lugar apropiado para dejar sus residuos, especialmente cuando son de gran tamaño, como los muebles viejos.

El proceso de funcionamiento es el siguiente: una barca ancla 1 día por semana en las orillas del río Saona, ofreciendo todos los servicios de un centro de reciclaje a los ciudadanos del corazón de Lyon. Por la noche, regresa al Puerto Edouard Herriot. Es un dispositivo sin contaminación visual, sonora u olfativa para los habitantes.

Puedes ver algunas imágenes aquí: http://www.insign.fr/works/rivertri-campagne-marketing

Dato curioso: ¿Sabías qué desde 2007, en Francia, varias regiones están probando la transportación de los residuos por vía fluvial?